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Sesiones de fijación y automatización




Durante del proceso de enseñanza-aprendizaje, el entrenador es el encargado de mediar en el aprendizaje, por lo que deberá tomar decisiones sobre cómo controlar una serie de elementos que configuran este proceso. Por tanto, el aprendizaje debe iniciarse con una valoración de las habilidades y capacidades del jugador, y "analizar todas las circunstancias y factores que puedan afectar a su aprendizaje y establecer las líneas metodológicas que les ayuden a progresar" (Cárdenas, 1999).


Resulta de especial consideración, tener siempre presente los principios metodológicos del entrenamiento, subrayándose en este post, el principio de repetición. 

- El principio de repetición no debe exclusivamente considerarse como el número de sesiones de trabajo, sino también como las tareas y gestos concretos, lo cual posibilitará: 

El arte de saber qué entrenamos.

Aunque parezca lógico y sensato para todos que el deporte de alta competición es muy diferente del deporte de iniciación, hay muchos "entrenadores" -que no educadores- que no lo tienen tan claro e intentan obtener objetivos de resultado a muy corto plazo, perjudicando la correcta progresión del jugador en el deporte en cuestión. 


Veamos algunas indicaciones a la hora de trabajar en iniciación deportiva:


* Utilizar el juego como vehículo de aprendizaje.

* Premiar la participación activa y no el esfuerzo con independencia del resultado.

* La mejora de las ejecuciones técnicas debe surgir como una necesidad ante las situaciones de juego globales que se planteen.

* Cuidar el cumplimiento de las normas sencillas que se establezcan.

* Alejarse de la especialización motriz, plantear experiencias que posibiliten crear una base motriz muy amplia en los jugadores. 

* Incentivar y propiciar el trabajo en equipo.


Cabe recordar que la práctica deportiva además debe favorecer el desarrollo de valores personales y sociales que formarán parte de la personalidad de cada uno de los jugadores. Es por ello por lo que en nuestro trabajo de iniciación deportiva, debemos fomentar los siguientes valores:




* Asumir responsabilidades.

* Aceptar y cumplir compromisos con los demás.

* Ser perseverante realizando el máximo esfuerzo posible.

* Ser capaz de trabajar en equipo pensando en los intereses colectivos frente a pensamientos egoístas.

* Aceptar y respetar las normas.

* Aceptar los éxitos y fracasos, las victorias y las derrotas.

* Respetar a los demás.

* Ser tolerante con los otros.

* Desarrollar hábitos saludables en alimentación e higiene.

* Mejorar el autoconcepto y autoconfianza.

* Aumentar la capacidad de autocontrol.




"Educar a un niño es esencialmente enseñarle a prescindir de nosotros". Berge




Los orígenes del minibasket

Jay Archer, nació en 1912 en la ciudad de Soranton en el estado de Pensylvania. Siendo italiano el origen de sus progenitores. Con su 1,79 m de altura fue jugador All-Star en 1936.

Se graduó en educación física en la universidad de Stroudsbourg (Pensylvania). Muy influenciado por la corriente pedagógica de la Escuela Nueva y angustiado por la problemática general de los niños; pensaba que existían pocos deportes adaptados a las necesidades de los más pequeños. Siendo esto lo que le impulsó en 1950 a la creación del “Biddy Basket”.

Un capricho de su hija le dio el nombre. Un día le pidió un “biddy” (pastel pequeño) y de ahí salió la palabra Biddy que en lenguaje popular significa “polluelo”.

De inicio partió como una fase de un programa primario para ambos sexos de 9 a 12 años.

En principio se trató de aros más bajos, balones más pequeños, para facilitar los movimiento de los niños. Que les gustase, que les motivase motivarles, que se introdujeran en el deporte mediante un bagaje técnico-lúdico, y sobre todo con mediante sus reglas muy sencillas.

Su rápida difusión se debió a la visita de los Globertrotters y Pat Kennedy (el más famoso árbitro de la época) a Scranton. A Kennedy le interesó mucho el nuevo juego, se entrevisto con Archer y procuró que este saliera por el canal de TV más importante de Nueva York. El éxito fue enorme y pronto le llovieron cartas solicitando el reglamento del nuevo juego.

A principios de 1951 se difunde por todo EE.UU.; Puerto Rico, Canadá, Japón, Malasia, Singapur, Australia, Mexico, Brasil y Ecuador pronto adoptaron el ejemplo de EE.UU.

En Europa se difundió en 1964 a través de España. Es al llegar a España y en concreto a los pioneros de la educación popular, los padres Escolapios, cuando toma el nombre actual de Minibasket. Profundizan en las raíces educativas del juego,  institucionalizando las reglas flexibles y la filosofía del juego.

Pero fue Anselmo López el verdadero propulsor del minibasket en España, siendo considerado el mecenas del mismo en nuestro país. Fue presidente de la Federación Española de Baloncesto, entre julio de 1966 y agosto de 1971; y miembro del COE.

Desde sus puestos directivos fue impulsó la introducción en España del minibasket, que en la década de los años setenta fue una importante cantera de jugadores. Asimismo fue uno de los máximos y más constantes valedores de esta modalidad de baloncesto para niños en el seno de la FIBA.

Hoy en día se juega en todos los países que practican baloncesto y es dirigido mundialmente por el C.I.M. (Comité Internacional de Minibasket) una Comisión de la F.I.B.A.


Actualmente estos son los objetivos que desde las máximas instituciones federativas busca el minibasket:

  1. Aprovechar toda la oportunidad del juego para educar y desarrollar en los niños sus cualidades físicas y psicológicas.

b) Crear hábitos deportivos en el niño-a, para que se sienta interesado en la práctica de los deportes.

c) Fomentar en el niño-a la tendencia hacia el juego limpio. Nunca debemos de olvidar que estamos trabajar con niños y con ellos todo debe de ser positivo y respetuoso.

d) Crear el clima para que el desarrollo del niño-a como persona sea el adecuado.

e) Crear el clima para que el desarrollo del niño-a como jugador-a sea el adecuado a esta edad.

f) Crear un clima donde el niño-a se sienta valorado-a por su manera de ser y comportarse.

g) Crear un clima donde el jugador-a se sienta valorizado-a no solo por sus habilidades sino por su aportación al equipo.


h) Equilibrio entre aprendizaje y diversión.

A fuego lento...

Cierto es que de todos es conocido que la especialización deportiva siempre debe ir tras una formación polifacética; pero bien cierto es también que si nos pasemos por cualquier pabellón, este axioma no se cumple en absoluto. No todos actúan como dicen que lo hacen.

El proceso de planificación deportiva de un jugador es largo y complejo, requiriendo que se manejen y controlen una inmensa cantidad de variables. Proceso que en infinidad de ocasiones se pretende "acelerar" entrenando más tiempo, a mayor intensidad y en edades más tempranas.

Este hábito de querer construir jugadores maduros a edad temprana ha sido un debate inacabado que tiene tanto detractores como defensores. 

Personalmente comparto la postura que manifiesta la necesidad de enriquecer las primeras fases de preparación al deporte con un desarrollo multilateral que permita una correcta iniciación a la especialización deportiva. 

Si consideramos la iniciación al deporte como un proceso a largo plazo, proporcionar experiencias múltiples cercanas a diferentes modalidades deportivas, si bien no aseguran alcanzar su máximo rendimiento deportivo, si que permite efectuar un proceso de iniciación a la especialización deportiva de forma progresiva.

Bompa pone de manifiesto pros y contras a estas opciones de planificación deportiva:

Especialización temprana.

* Mejora rápida del rendimiento
* Mejor rendimiento alcanzado a los 15/16 años debido a adaptaciones rápidas
* Inconsistencia en el rendimiento en las competiciones
* A la edad de los 18 años, muchos deportistas se "quemarán" y dejarán el deporte
* Propensión de lesiones debido a una adaptación forzada


Programa multilateral.

* Mejora del rendimiento más lenta
* Mejor rendimiento a partir de los 18 años, la edad de la madurez psicológica y fisiológica
* Consistencia en el rendimiento en competición
* Vida deportiva más larga 
* Pocas lesiones


"Son nuestras decisiones las que muestran lo que podemos llegar a ser. Mucho más que nuestras propias habilidades" J.K. Rowling

Acaba la temporada con 16 jugadores

Cualquier formador deportivo que se precie, debe incluir en su programación deportiva aspectos que contribuyan a reducir el alto grade de abandono deportivo que ocurre en las primeras etapas formativas. Si bien este es uno de los aspectos sobre los que más hemos incidido, esta propuesta basada en el trabajo de Snyder nos proporcionará orientaciones para que nuestros jugadores más jóvenes sigan practicando nuestro deporte. 





 * Recompensar el éxito y el esfuerzo de los jugadores. El apoyo de los padres en este aspecto es fundamental para evitar que se sobredimensionen los resultados y se valoren positivamente los avances de los niños. 

 * Responder con ánimos e instrucciones técnicas precisas ante un error por parte del jugador. El error no es un fracaso, forma parte del proceso de aprendizaje del jugador. Hay que encontrar en cada actuación algo satisfactorio con independencia del resultado. 

 * Transmitir instrucciones técnicas de forma positiva, evitando las acciones punitivas y el castigo. 

 * Asumir que no somos entrenadores, sino formadores deportivos. Estimular el fair play en la victoria y en la derrota 

 * Establecer objetivos que puedan ser asociados a los progresos obtenidos; es decir, que sean fácilmente "medibles". Estos deben suponer un reto pero ser realistas para cada uno de los jugadores. 

 * Justificar a nuestros jugadores que cada una de las tareas propuestas, originan un efecto positivo en el organismo, propiciando con ello mayor motivación hacia ese trabajo. 

 * Estimular el entrenamiento invisible del jugador, así como otras facetas personales de cada jugador. Educación integral.


Los tres males contra los que debemos luchar para no "perder" jugadores:

* Pérdida de diversión

* Elevada exigencia temporal

* Tener "otras cosas que hacer" 


LOS QUE SE DESANIMAN ANTE UN FRACASO, ES PORQUE YA TIENEN TODO LO QUE PUEDEN (Stevens)

Pero, ¿qué he hecho para que quieras irte?


Martens señala que uno de los objetivos de los profesionales de la educación física y el deporte, es convertir a los niños en practicantes activos para toda la vida.

Evitar el abandono deportivo se convierte para los formadores deportivos en una lucha constante en la que día a día se logran éxitos y victorias.

Dos son los principios fundamentales que nos permiten comprender como funcionan los niños en su compromiso con la actividad física y el deporte. 


a.- Principio de percepción de competencia

Los niños estiman que su valía personal está asociada a sus logros, y estos a edades tempranas y puberales en muchas ocasiones esta ligado a los logros físicos.

Si un niño vive experiencias negativas debido a su baja competencia motriz, no se estimula ni motiva adecuadamente y no se les proporcionan experiencias en las que obtengan éxito; con una alta probabilidad, buscarán otro tipo de actividades en las que tengan un mayor sentimiento de competencia.


b.- Principio de diversión

Todo el mundo necesita cierto nivel de activación para disfrutar. Esta no debe ser ni demasiado alta ni baja, ya que conllevaría a una sensación de estrés o aburrimiento.

Si todos coincidimos que el baloncesto es divertido, entonces ¿por qué los niños no se divierten?

* En las situaciones en las que los niños se sienten constantemente evaluados
* En las situaciones en las que el número de instrucciones a seguir limita sus necesidades e intereses
* En las situaciones en las que los objetivos que planteamos no se corresponden con los del niño
* Cuando proporcionamos situaciones repetidas y monótonas
* Cuando el mando directo como estilo de enseñanza se lleva a su grado máximo
* En las situaciones en las que se usa la actividad física como un castigo


ENTRE TODOS LA MATARON Y ELLA SOLA SE MURIÓ
Asume tu responsabilidad ante cualquier evento que ocurra con tus jugadores. Como poco eres el responsable

El camino se hace caminando

No son pocos los "entrenadores" que se dan golpes en el pecho al afirmar con total rotundidad que su principal objetivo es formar jugadores teniendo como principal eje vertebrador el deporte como medio educativo.

Este axioma lo leemos a menudo en la filosofía de muchos clubes de formación, incluso lo oímos de boca de aquellos "entrenadores" que acaban de perder un encuentro o tienen jugadores poco competentes.

Lo triste es cuando esos mismos clubes o "entrenadores" dan con un grupo de niños que por diferentes variables son bastantes competentes y logran éxitos en cuanto a resultado se refiere. En dichos casos, la filosofía de club, la ética del entrenador y, los derechos del niño deportista, van al traste.

¿Cómo debe abordar un formador deportivo el baloncesto como un medio para educar?

Tomaremos algunas notas de autores entre otros como Rdguez Campazas, Rdguez López, Castejón y Contreras.


* Debe tener un carácter más abierto que el deporte de competición. No sólo tiene cabida los niños más capaces, sino todos aquellos que quieran participar.

* Su finalidad no sólo debe ajustarse a la mejora y perfeccionamiento de habilidades básicas y específicas, sino que se deben tener en cuenta otra serie de objetivos sociales, cognitivos...

* Los resultados no deben ser "arma" única de valoración ni de mayor importancia. Los aspectos actitudinales deben tener un importante valor, incluso por encima de los procedimentales.

* Las reglas de juego pueden y deben adaptarse, en beneficio de una participación igualitaria para todos

* El juego deber ser el vehículo de aprendizaje de los contenidos a desarrollar

* Debe primar la cooperación frente a la competición.

* El técnico deportivo debe actuar como un formador deportivo


EN EL AJEDREZ, EL REY Y EL PEÓN VAN EN EL MISMO CAJÓN
Contribuye a la mejora de todos tus alumnos-jugadores. Individualiza tu enseñanza para que todos encuentren un contexto de aprendizaje.

Now or never

La estructura piramidal de prácticamente todos los clubes es algo fácilmente detectable por cualquiera. Los clubes disponen de diferentes equipos por categorías organizados a lo "fútbol profesional", teniendo equipos "A", "B" e incluso "C".

Cada equipo se configura en función de un proceso de selección de sus jugadores y, cada grupo competirá en una u otra liga en base a los mismos criterios que para la selección de jugadores.

La cuestión más importante es saber bajo qué criterios los clubes determinan qué jugadores conforman los equipos "A" o los "B".

* ¿Son estos jugadores de los equipos "A" los que tienen una mayor proyección como jugadores de cara al futuro? ¿son los que tienen características que los sitúan en un nivel próximo más alto que los demás? 

* O por el contrario ¿son aquellos jugadores que que ofrecen un mejor rendimiento inmediato? Si esto es así, ¿significa que el único criterio es ganar en categorías de iniciación deportiva?


Visto como se conforman algunos de los conjuntos en categoría benjamín y minibasket, casi podríamos afirmar que la mayoría de los clubes optan por la segunda configuración. 

¿Esto que quiere decir?, ¿es imprescindible la victoria como variable para la formación del jugador?,  ¿es la victoria una obsesión de los técnicos en formación, los cuales la anteponen a otros criterios de calidad en la formación del jugador?

En definitiva, la principal pregunta a respondernos es si la victoria es tan sumamente importante para los clubes como para que jugadores queden excluidos en equipos "A" por no tener desarrollado todo su potencial. Y lo que es peor, ¿por qué los equipos "A" tienen más y mejores recursos si no cuentan con los jugadores con mejores capacidades?

La peor consecuencia de todo esto es el "marketing" que se realiza con estos equipos en formación, que se venden como muestra del valor de sus técnicos y de su magnífico trabajo formativo de club. Por supuesto, nada más lejos de la realidad.

Actualmente pocos son los clubes que se preocupan porque sus jugadores alcancen el máximo rendimiento futuro, sino que se desviven por alcanzar el rendimiento y el éxito deportivo inmediato, quizás tal vez por ser algo mucho más sencillo.

Los técnicos (aquellos que lo sean) también ven una oportunidad de escalar dentro del club, la que le ofrece su equipo minibasket; con el cual si gana, podrá demostrar su competencia como entrenador de club. 

Muchas preguntas con respuestas poco saludables para la formación del jugador. ¿Culpables?, todos es su justa medida.


EN EL BOTE PEQUEÑO, LA BUENA MERMELADA


Los señores trituradoras


 No son pocas las trituradoras de jugadores que tenemos en nuestro deporte y, lo que es mucho peor la trituradoras de niños.

Fácil es encontrar un entrenamiento de "escuela de iniciación deportiva al baloncesto", y perdón por considerar esto como un entrenamiento; con niños trabajando durante más de una hora diferentes desplazamientos con balón a los cuales se le que se le encadena una sucesión de gestos técnicos específicos del deporte del baloncesto. Y perdonen mi estupidez y vocabulario, ¿y todo esto para qué cojones se hace?  Discúlpenme de nuevo. Olvidaba el importante valor de la victoria a estas edades para el ego de "entrenadores" y clubes.

Cierto es que para algunos "eruditos" de este deporte, si un jugador no sabe "entrar" a canasta en Benjamín, no sólo no les vale como "jugador" sino que tampoco le auguran mucho futuro en el deporte. Cuan valiente es la ignoracia..........

Su concepto de competición es además distorsionado como el resto de conceptos de iniciación al deporte, incluso me atrevería a decir que como los de propio deporte. Competir es siempre hacerlo mejor que el rival de enfrente desde un punto de vista cuantitativo para ellos, enorgulleciendose además de la calidad de sus enseñanzas, las cuales no pueden estar mas lejos de lo correcto.

El Dr. Arufe, que imagino que para muchos de estos instructores FIBA tan sólo les evocará a su médico de cabecera; nos expone las etapas de formación deportiva que desde una perspectiva global todo deportista debe abordar. 

A esta primera fase en la que muchos destruyen el ámbito motor del niño, la denomina fase de estimulación psicomotriz y predeportivas.

Etapa común a todos los deportes en la que se trabajan las habilidades motrices básicas sin profundizar en ningún tipo concreto. Etapa en la que se debe afianzar la lateralidad, trabajando específicamente en la primera subfase con la mano y pie dominante, para posteriormente realizarlo con ambos pies y manos.  Otros aspectos importantes a desarrollar son los factores perceptivo- motrices.

En una segunda subfase de formacion deportiva polivalente que llegaría hasta más allá de los 10 años, se continúa con el trabajo de las habilidades motrices básicas y los principales contenidos de cada deporte, como el lanzamiento con el pie de fútbol, el lanzamiento de mano y brazo de baloncesto/voley/balonmano, equilibrio del patinaje, saltos a pies juntos y con un pie de atletismo/baloncesto, etc.

Tal y como señala el Dr. Atufe entre otros, en esta etapa solamente se trabaja la técnica o los movimientos básicos de un deporte, se estará disminuyendo el abanico de respuestas motoras del niño, perjudicando su formación integral y su rendimiento futuro. Es por ello que se insiste en la necesidad de estimular y crear el mayor número de respuestas motoras en el niño. 

A finales de esta etapa se alcanza el máximo desarrollo del sistema nervioso, de ahí la importancia del trabajo técnico global con el fin de estimular todo este sistema. 

Padres. Cuidad de quienes son los educadores deportivos de vuestros hijos.
Clubes. Contad con material humano cualificado y bien dirigido.
Formadores deportivos. Educad mediante la educación física y el deporte, a vuestros jóvenes aprendices.
Niño. Disfruta aprendiendo con el deporte. 


COSTUMBRES DE MAL MAESTRO, SACAN AL HIJO SINIESTRO